Reconocimiento a médica argentina en el Reino Unido
La médica pediátrica argentina, especializada en patología, Marta Cecilia Cohen, fue nombrada por la reina Isabel II como Oficial del Imperio Británico en reconocimiento a su investigación sobre la muerte súbita del lactante que realiza en el Reino Unido.
Tras conocerse la noticia de la distinción, la profesional nacida en la localidad bonaerense de Trenque Lauquen valoró la formación que recibió en las aulas de la universidad pública argentina.
“Me pone feliz como argentina egresada de una universidad pública haber llegado a recibir esta condecoración”, dijo la profesional en una entrevista con la agencia de noticias Télam al referirse a su nombramiento como Oficial del Imperio Británico. Nacida en Trenque Launquen, Cohen completó sus estudios universitarios en la Facultad de Medicina de La Plata. Desde el año 2003 reside en Sheffield, donde se desempeña como jefa del Departamento de Histopatología del Hospital de Niños de esa antigua ciudad industrial del norte de Inglaterra. Allí llegó por una invitación que le hizo una colega argentina, Irene Scheimberg, también especialista en patología que le había explicado que en Gran Bretaña eran pocos los investigadores en ese campo. Tras radicarse en el Reino Unido, Cohen afianzó su carrera profesional sumando actividades como docente e investigadora en patología pediátrica y perinatal y en síndrome de muerte súbita infantil. Fueron sus constantes esfuerzos en hallar pistas sobre los casos de muerte repentina de bebés de menos de un año de edad, fenómeno que en el ámbito médico se conoce también como síndrome de muerte súbita del lactante, lo que llamó la atención de los encargados de otorgar la distinción británica debido a que en el Reino Unido continúa siendo la primera causa de muerte en la primera infancia.
Esta es la segunda oportunidad que una médica argentina recibe una de las distinciones que otorga la soberana británica. En el año 2003, la investigadora Julia Margaret Polak (fallecida en 2014), que cursó sus estudios en otra universidad pública argentina, la Universidad de Buenos Aires (UBA) fue nombrada Dama del Imperio británico en reconocimiento a sus estudios en patología endocrina. Ambas son también, de alguna manera, el resultado de la larga tradición que la educación pública tiene en el país (como lo reconoció la propia doctora Cohen) y que, a pesar de todos los contratiempos, continúa formando profesionales que enriquecen con su valiosa labor las distintas áreas de conocimiento. Podrían citarse también los ejemplos de Laura Frulla y Josefina Péres que estudiaron Física e Ingeniería Electrónica, respectivamente, en la Universidad de Buenos Aires y tuvieron activa participación en el reciente lanzamiento del satélite SAOCOM 1B, en el marco de una de las misiones de mayo complejidad encarada por la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE). También, por supuesto, las universidades de nuestra región aportan a la comunidad profesionales que en las distintas especialidades devuelven a la comunidad lo que ésta hace para garantizar la gratuidad de la enseñanza superior.
Es que, como se ha señalado en otras oportunidades en este columna, el experto en políticas de educación superior, Augusto Pérez Lindo, plantea en su libro “La educación superior argentina” que el futuro de la Argentina, así como las posibilidades de superación del subdesarrollo, dependen del aprovechamiento intensivo de su capital intelectual y social, es decir, de la revalorización de sus estructuras educativas, de sus profesionales, científicos y técnicos que deben ser alentados a ser protagonistas del desarrollo del país.
En este punto, cabe reconocer también a las universidades locales que en el actual contexto de la emergencia sanitaria llevan adelante distintas investigaciones para aportar nuevos conocimientos, como el estudio coordinado por la Facultad de Medicina de la UNNE, con la colaboración de UNICEF Argentina, en el que se identificó una alta prevalencia de factores de riesgo cardiovascular y renal, principalmente exceso de peso y obesidad, en pobladores wichí de El Impenetrable, que podrían estar relacionados con cambios de hábitos alimentarios y de vida de ese grupo, e influenciados por situaciones de vulnerabilidad alimentaria, educativa, laboral, social y sanitaria; o el proyecto del Centro de Investigación y Desarrollo Sustentable del Impenetrable Chaqueño en el que la UNNE viene trabajando, y que se desarrollará sobre las casi 2.500 hectáreas ubicadas en el Departamento de Almirante Brown, sobre la ruta Juana Azurduy a 35 kilómetros de Miraflores, en el marco de una iniciativa que busca impulsar actividades científicas, tecnológicas y de extensión en esa zona de la provincia.













