El Museo Mitre, a 200 años del nacimiento del prócer
Se creó en la casa en la que vivió el expresidente desde 1859, hasta su muerte en 1906. Es un monumento histórico nacional que testimonia una etapa de convulsiones políticas, sociales y económicas de gran trascendencia en nuestra historia.

Bartolomé Mitre nació en la ciudad de Buenos Aires el 26 de junio de 1821. Vivió su primera infancia en Carmen de Patagones, ya que su padre fue tesorero del fuerte, y regresó a Buenos Aires en 1827. Dos años más tarde lo enviaron a la estancia de Gervasio Rosas, hermano de Juan Manuel y amigo de la familia, para que se formara como hombre de campo. Pero Rosas lo devolvió con una misiva para su padre: ‘… aquí le devuelvo a este caballerito, que no sirve ni servirá para nada, porque cuando encuentra sombrilla se baja del caballo y se pone a leer’.
Instaurado en el gobierno de Buenos Aires Juan Manuel de Rosas, la familia debió trasladarse en 1831 a Montevideo por su oposición al régimen, y en 1836 Bartolomé ingresó en la Escuela Militar local, de la que egresó como alférez. Comenzó a escribir y editó poemas y piezas periodísticas en varios periódicos.
Participó en política, involucrándose en el Partido Colorado de Fructuoso Rivera, y participó en las batallas de Cagancha, Arroyo Grande y el sitio de Montevideo. Sin embargo, un conflicto con Rivera lo obligó a huir del país. Pasó a Bolivia, donde fue contratado para organizar la artillería del ejército de aquel país. Derrotado en las guerras civiles bolivianas, fue expulsado. En Chile trabajó junto a Juan Bautista Alberdi en el periódico El Comercio, y con Sarmiento en El Progreso. Su participación política allí le valió su expulsión en 1851.

Política en Buenos Aires
Regresó a Buenos Aires luego del derrocamiento de Rosas, y fue legislador provincial y Ministro de Guerra, de Gobierno y de Relaciones Exteriores del Buenos Aires separado de la Confederación Argentina. Una intervención nacional a San Juan cortó las relaciones cordiales con Buenos Aires, y el 17 de septiembre de 1861 se enfrentaron en Pavón, con resultado incierto, dado que Urquiza abandonó inexplicablemente el campo de batalla. El presidente Derqui dejó el gobierno y en diciembre Mitre fue presidente de facto, con el título de “Gobernador de Buenos Aires encargado del Ejecutivo Nacional”.
Tras sofocar distintas revueltas en varias provincias, se realizaron elecciones de diputados y senadores en todo el país y electores nacionales que votaron por unanimidad la fórmula Bartolomé Mitre-Marcos Paz. Asumió la presidencia el 12 de octubre de 1862.
Creó la Corte Suprema de Justicia y organizó juzgados federales en las provincias. Con la ley aduanera favoreció el comercio internacional y otorgó a la Nación la facultad de establecer y percibir derechos de importación. Unificó la enseñanza secundaria y creó colegios nacionales en las provincias. Impulsó la construcción de ferrocarriles y nacionalizó el Ferrocarril Oeste. En política exterior, nombró a Domingo Faustino Sarmiento embajador en EEUU, y ante los reclamos chilenos sobre la Patagonia apoyó iniciativas de colonización, como en Chubut, luego de que los galeses reconocieran la soberanía argentina en la región. El conflicto más importante que debió enfrentar fue la Guerra de la Triple Alianza –Argentina, Brasil y Uruguay, que culminaría durante la presidencia de Sarmiento, tras cinco años de cruentos combates y la devastación del Paraguay.

El expresidente
En las elecciones del 12 de abril de 1868 fue elegida la fórmula Sarmiento-Alsina, quienes asumieron el 12 de octubre de ese año. En mayo de 1869 Mitre asumió como senador nacional. Compró las instalaciones del diario La Nación Argentina, lo llamó La Nación y comenzó a editarlo el 4 de enero de 1870.
Se presentó a elecciones presidenciales en 1874 y fue derrotado por Avellaneda. Comandó una revolución infructuosa que le valió arresto y la baja del ejército. En 1878 fue elegido diputado nacional, y dos años más tarde fue uno de los fundadores de la Unión Cívica, luego dividida en Radical y Nacional –ésta última con la participación de Mitre-. En 1884 fue electo nuevamente senador nacional.
Escribió “Historia de Belgrano y la Independencia Argentina” -1876, definitiva edición-, e “Historia de San Martín y la Emancipación Sudamericana” -1887-. Tradujo la Divina Comedia de Dante Alighieri, la Eneida de Virgilio, Horacianas de Horacio, y a otros autores como Víctor Hugo y Henry Longfellow; escribió Catálogo Razonado, sobre lenguas americanas. Murió el 19 de enero de 1906.

La casa en Buenos Aires
En 1860 –a dos años de asumir como presidente-, Mitre alquiló una casa en calle San Martín 336 en Buenos Aires, una de las viviendas más antiguas de la ciudad (1785). Allí se había alojado el exvirrey Baltasar Hidalgo de Cisneros cuando fue destituido en 1810, y también allí se reunieron Mitre, Derqui y Urquiza. Hacia 1870 funcionaron dependencias técnicas, administrativas y redacción de La Nación.
Cuando terminó su mandato presidencial, en 1868, y por no contar con fondos para adquirirla, una comisión de vecinos juntó el dinero necesario, la adquirió y se la obsequió. Mitre la amplió con una segunda planta y agregaron un dormitorio, un baño y su escritorio privado, de grandes dimensiones, donde instaló su archivo –con una importante colección de documentos relacionados con San Martín y Belgrano-, mapoteca y biblioteca personal con más de 40.000 volúmenes.
La vivienda se estructuraba en torno a tres patios, rodeados de galerías conectadas con todas las habitaciones. Para transformarla en museo se demolieron instalaciones del tercer patio y se construyó un salón auditorio (1930), pero se conservan elementos originales en muros, herrajes, fachada, carpinterías.
Visitar la casa es adentrarse en una porción importante de la historia argentina: espacios, muebles, objetos, pinturas, fotografías, mapas y libros constituyen un valioso patrimonio cultural tangible. Los guías cuentan una historia de fantasmas y apariciones –sostienen con énfasis que son verídicas-, lo que contribuye a amenizar el relato de una vida de por sí interesante en muchos aspectos.

El “Museo Mitre”
Tras el fallecimiento del expresidente, se sancionó la Ley 4943, que permitió que el gobierno nacional adquiriera la casa para convertirla en museo, inaugurado el 3 de junio de 1907 y declarado Monumento Histórico Nacional en 1942. Está en pleno centro porteño, a 700 m de la Casa Rosada y 800 m del obelisco, y es el único edificio de baja altura en toda la zona.
Al ingresar se encuentran la sala de recepción y la sala biográfica, que exhiben mobiliario y objetos personales. En el primer patio hay una escultura de bronce de Mitre en tamaño real, realizada por Lucio Correa Morales. Una dependencia administrativa del museo separa el primero y el segundo patio, donde está el aljibe, ornamentado con esculturas y plantas con buen criterio estético. A su alrededor hay dependencias como la sala de billar, instalada por su propietario en 1889, uno de sus pasatiempos favoritos. Se ven la mesa original y accesorios, muebles, colecciones de monedas y billetes japoneses, y dos grabados que evocan la figura de San Martín.
El comedor, cuyos muebles fueron encargados personalmente por Mitre en 1885 cuando se trasladó el diario La Nación a otras dependencias, tiene mobiliario de estilo victoriano con influencia renacentista, un aparador con utensilios de porcelana. El techo está decorado a mano sobre una base de yeso polícromo. En la segunda planta están la biblioteca y el dormitorio, la primera imponente, por tamaño y por cantidad de volúmenes históricos que presenta en forma ordenada. Sobre el escritorio se muestra su tintero con un busto del general Belgrano.

Un modelo de gestión
El Museo Mitre representa un modelo de gestión eficaz en distintos aspectos. Las colecciones están en perfecto estado, las medidas de seguridad son correctas, la luminaria otorga un aire intimista, la cartelería explicativa en cada sala es clarificadora, y la guía personalizada demuestra conocimiento sobre el museo y su colección en particular, y sobre una etapa importante de la historia argentina en general.

Además de las salas de exhibición, cuenta con una sala de lectura para consulta de los cuantiosos volúmenes que atesora, un archivo histórico con más de 48.000 manuscritos, y una colección numismática. Todo este material puede consultarse, tanto personalmente o por mail. Las áreas de la institución son la de Conservación de Colecciones, Biblioteca, Archivo Histórico, Educación, Museografía, Extensión Cultural, Recepción, Gestión de Colecciones y Comunicación.
El Museo Mitre –uno de los 26 museos nacionales de nuestro país-, rescata la vida de un expresidente al que tocó actuar en difíciles momentos históricos, en la etapa de organización del país, cuando mucho estaba por hacerse. Un personaje controvertido, con adeptos y detractores, pero trascendente en distintos aspectos de la vida política e institucional argentina.








