El potencial de la biotecnología en el Chaco
En los últimos años se ha hecho gran énfasis en su progreso y sus aplicaciones en diversas áreas de desarrollo de nuestro planeta, pero… ¿qué es la biotecnología?

Podemos notar que el término “Biotecnología” está compuesto por dos palabras bien conocidas: biología y tecnología. Así, si se aplica tecnología sobre algo biológico con el fin de generar un producto nuevo o simplemente optimizarlo, se está haciendo uso de la biotecnología. Por lo tanto, la biotecnología es la aplicación de la ciencia y la tecnología a organismos vivos, partes, productos o modelos de los mismos con el fin de producir conocimientos, bienes y/o servicios.
La biotecnología ha sido empleada por el hombre a lo largo de la historia. El uso de organismos vivos y el descubrimiento de que, por ejemplo, se podía fermentar el jugo de uva permitió llevar a cabo la fabricación del vino. Lo mismo ocurrió con la obtención del queso o yogurt a partir de la leche, o de la cerveza cuando se fermentaban soluciones de malta y lúpulo. Estos procesos dieron inicio a la biotecnología. a pesar de que en ese entonces no se comprendía completamente cómo ocurrían los procesos, pero podían utilizarlos para su beneficio.
Estas aplicaciones constituyen lo que se conoce como biotecnología tradicional y se basa en la obtención y utilización de los productos del metabolismo de ciertos microorganismos. Actualmente, los científicos y profesionales afines comprenden en detalle cómo ocurren estos procesos biológicos y eso les permite obtener una gran variedad de productos a partir del desarrollo de nuevas técnicas que imitan, modifican u optimizan algunos de dichos procesos naturales. Hoy, además, pueden emplearse efectivamente compuestos químicos y enzimas producidos por microorganismos en procesos industriales, como la fabricación de detergente o la industria farmacéutica, entre otros.
En la década de los ´80 surgió lo que se conoce como biotecnología moderna, que utiliza técnicas de “ingeniería genética” que permiten modificar y transferir genes de un organismo a otro. Esto quiere decir que, una vez que tenemos toda la información necesaria para producir una proteína o sea, un gen, podemos modificarla para que la proteína sea más eficiente o transferirla a otro organismo para que la produzca más rápido y/o de manera más económica. Así es posible, por ejemplo, mejorar el tratamiento de la diabetes mediante la producción de insulina humana en bacterias.
En la actualidad la ingeniería genética también es una herramienta fundamental para el mejoramiento de los cultivos vegetales. Un caso particular es el de poder transferir un gen proveniente de una bacteria (como bacilo) a una planta (como maíz). En este caso, las larvas de un insecto que normalmente destruye los cultivos del maíz son eliminadas por una proteína que fabrican los bacilos del suelo. Al transferir al maíz el gen (la información) que va a producir esa proteína, éste adquiere la capacidad de resistir al ataque del insecto.
Por lo tanto, podemos decir que la biotecnología es todo proceso en el que esté involucrada una tecnología y algo de origen biológico, con el fin de modificar u obtener productos con interés económico y/o social, bienes o servicios.
El potencial de la biotecnología
Su aplicaciones son múltiples y muy variadas: incluyen áreas como salud humana y animal, industria alimentaria, farmacéutica, agropecuaria, forestal y de biocombustibles. En el campo de la salud se están estudiando y/o aplicando tecnologías que facilitan el desarrollo de innovadores enfoques terapéuticos y diagnósticos, así como nuevas vacunas y anticuerpos monoclonales para combatir el cáncer y enfermedades autoinmunes. Un ejemplo en lo que a salud humana respecta es la empresa Biosidus, que con más de 30 años de trayectoria en nuestro país ha alcanzado una posición de liderazgo en América Latina y participación creciente en otros países emergentes de Asia, África y Europa del Este. Otras empresas de mucha trayectoria y que han sido muy nombradas últimamente por su aporte a la lucha contra el SARS-Cov2 son los laboratorios Richmond y Cassará.
En el caso de la biotecnología aplicada a la salud animal, en Argentina se creó la empresa ProinVet Innovations, un laboratorio argentino de vanguardia, que elabora y comercializa productos innovadores de calidad para mejorar la vida animal.
En el sector de agroalimentos, el desarrollo de nuevos productos permite aumentar la producción global y alimentar a la creciente población mundial. Al mismo tiempo, la biotecnología aplicada a la genética vegetal permite aumentar la productividad de los cultivos para mantener el liderazgo mundial en la producción y exportación de proteínas. Un ejemplo de esto es INDEAR, una empresa del grupo Bioceres, en Rosario. Cuenta con las plataformas de biotecnología agrícola más avanzada de Latinoamérica y brinda servicios de investigación y desarrollo que contribuyen en el proceso de nuevos productos y tecnologías para el agro y la industria.
Por otra parte, uno de los principales desafíos para el futuro es el reemplazo de las fuentes no renovables de energía. Vivimos en una sociedad que durante mucho tiempo ha dependido del carbón, el petróleo y el gas. Estas fuentes de carbono proporcionan la materia prima para la fabricación de muchos productos cotidianos que damos por sentados, como productos farmacéuticos, alimentos, bebidas, materiales, plásticos y cuidado personal.
Pero no durarán para siempre. Los biocombustibles (bioetanol y biodiesel) garantizan la producción de energía a partir de fuentes renovables permitiendo un desarrollo económico y social sustentable a largo plazo. En la Argentina contamos con 38 plantas de biodiesel con una capacidad instalada de 4.518.000 tn/año, lo que nos convierte en el tercer productor mundial de biodiesel (basado en aceite de soja) y ocupamos el primer lugar como exportadores. Las plantas principales están ubicadas en el Gran Rosario.
Por otro lado, en lo que a la producción de bioetanol respecta, la empresa Porta Hnos. con el lema “La industria ahora es parte de tu campo” ha innovado y aportado desarrollo tecnológico en el sector agroindustrial a través de las MiniDest, que son pequeñas destilerías modulares, automáticas y de operación remota con la finalidad de producir etanol de maíz y alimento animal. El lugar destacado que la Argentina ha alcanzado en la exportación de biocombustibles a nivel mundial marca un rumbo en la producción sustentable de nuevas energías partiendo de insumos básicos con diferentes procesos biotecnológicos, de los que tenemos amplia oferta exportable.
Estos innovadores desarrollos contribuirán a consolidar a la Argentina como un país con capacidad para producir y abastecer al mundo con alimentos, energía limpia, medicamentos y productos industriales de alto valor agregado.
Teniendo en cuenta el gran potencial de la biotecnología, no solamente a nivel mundial sino también en nuestro país, es necesario conocer cuáles son las líneas de investigación que se desarrollan en nuestra región, como por ejemplo en la Universidad Nacional del Chaco Austral (UNCAUS), relacionadas con esta disciplina. Por mencionar algunas, en el área de microbiología de alimentos se están estudiando nuevos cultivos microbianos de importancia tecnológica en la región NEA para sumar valor agregado a la industria. El aislamiento de bacterias lácticas de vegetales autóctonos resulta muy interesante, ya que representan un nicho ecológico inexplorado donde podrían hallarse microorganismos tecnológicamente aplicables a la industria alimentaria. Así podrían proveerse cepas microbianas salvajes que permitan sustituir o complementar procesos de conservación de alimentos; adicionar péptidos con actividad biológica a distintos alimentos; y agregar valor a productos alimentarios mediante la incorporación de propiedades funcionales, como los probióticos.
Otra línea de investigación que se desarrolla tiene que ver con procesos sustentables para la obtención de compuestos químicos de mayor valor agregado derivados de biomasa residual. La biomasa se presenta como una alternativa para la producción de compuestos químicos, reduciendo la dependencia de las materias primas de origen fósil.
En este sentido se desarrollan estudios sobre tecnologías y procesos que permitan mejorar la rentabilidad y la sostenibilidad en la producción de biocompuestos, como procesos catalíticos y de valorización integral de la biomasa con un enfoque de biorrefinería. Se plantea la obtención de biocompuestos de interés en la producción de solventes y plastificantes, y el aprovechamiento de residuos/subproductos del procesamiento de la biomasa para la obtención de carbón activo con aplicaciones depurantes y catalíticas.
Así, el desarrollo de carreras de grado como Licenciatura en Biotecnología, Ingeniería, Farmacia, entre otras, en la UNCAUS junto con los grupos de investigación de esta casa de altos estudios permite desarrollar líneas de investigación que son de sumo interés, no solo para la provincia del Chaco sino para toda la región NEA.
(*)Farmacéutica (UNNE), Doctora de la Universidad de Buenos Aires, área Farmacia y Bioquímica, Investigadora Asistente del CONICET, Docente de Farmacología y Directora de la carrera de Licenciatura en Biotecnología de la UNCAUS.
(**)Licenciada en Biotecnología y Doctora en Ciencias Biológicas de la Universidad Nacional del Litoral. Docente de Operaciones y Procesos Biotecnológicos II de la carrera de Licenciatura en Biotecnología de la UNCAUS.











