Javier Sinay: "Rodolfo Walsh hizo crónicas éticas y estéticas"
El 25 de marzo del 1977, Walsh fue emboscado, herido, detenido y visto por última vez. Con Sinay hablamos sobre su legado.
Un día como hoy Rodolfo Walsh partió temprano de su casa con varios ejemplares de la carta que le había escrito a la Junta Militar. La misma que gobernaba de facto la Argentina. Llegó a la capital. Tenía ejemplares de ese texto ensobrados y estampillados. Introdujo varios sobres en buzones a lo largo de un recorrido que realizó caminando. En la intersección de San Juan y Entre Ríos, el grupo de tareas de la ESMA que lo vigilaba le dio la orden de alto. Walsh se detuvo, pero también tuvo tiempo de sacar un arma y disparar. Herido fue llevado a la ESMA donde fue visto por última vez.

El periodista y escritor Javier Sinay en verano hacía y hace talleres de crónica y escritura periodística. En una oportunidad participé y él comenzó la clase con una escena muy potente:
… seis meses más tarde, en una noche asfixiante de verano, frente a un vaso de cerveza, un hombre me dice:
—Hay un fusilado que vive.
La escena corresponde al prólogo del libro Operación Masacre de Rodolfo Walsh. En el taller Javier hacía hincapié en el hecho de que en una escena de las más fortuitas podíamos encontrar un tema para escribir. A Walsh aquella frase, Hay un fusilado que vive , le inyectó toda una investigación periodística y abrió el camino de la crónica de denuncia.
Ente un nuevo aniversario de la desaparición del periodista resulta propicio preguntarle a Sinay qué significa la obra de Walsh. Él a su vez en una ocasión entrevistó al periodista y escritor Paco Ignacio Taibo II y le hizo la misma pregunta, éste le respondió: – Walsh es el jefe.
A casi 70 años de su publicación, Operación Masacre sigue siendo un texto fresco, desafiante y corajudo.
Javier Sinay
"Creo lo mismo", remite ahora Sinay en esta charla telefónica. "En ese taller que mencionas empecé haciendo un recorrido por distintos autores fundamentales de la crónica. Cuando llegué a Walsh me detuve porque es el que desarrolló la crónica contemporánea. Él hace dos cosas fundamentales. Por un lado marca un nivel literario y estilístico. A casi 70 años de su publicación, Operación Masacre sigue siendo un texto fresco, desafiante y corajudo. Entonces, por un lado hace eso a nivel literario y por otro lado marca una base fuerte de ética".
"Él pone al género de la crónica como denuncia. Hizo crónicas éticas y estéticas. Fue contemporáneo a la obra que hacía Gabriel García Márquez en Colombia. Las obras latinoamericanas se diferencian del nuevo periodismo norteamericano porque hacen denuncias.
—Has insistido en algunas oportunidades que el buen periodismo es literatura. En el cuento de Walsh de Esa mujer está todo, literatura pura y no ficción.
—Hay un libro que se llama Un periodismo literario. Conversaciones con Rodolfo Walsh. Compilado por Osvaldo Aguirre. En una entrevista que le hacen a Walsh le preguntan si ese cuento es absolutamente verídico y el responde que sí. ¿El coronel existe?, le preguntan. Ante la consulta de por qué no dio el nombre Walsh respondió:
Si digo que Desiderio Fernández Suarez – jefe de la Policía en Operación Masacre– es un asesino, puedo probarlo cabalmente. He acumulado todas las pruebas materiales para convertir mi acusación en algo irrefutable. Si doy el nombre del coronel de este cuento solo puedo avalarlo con mi certeza, mi memoria de un diálogo. En estas condiciones no lo voy a nombrar.
Este cuento es una crónica porque es periodismo, todos los hechos que se narran son verídicos. Al mismo tiempo es literatura de altísimo vuelo. Este cuento - Esa mujer - es un ejemplo de las posibilidades que te da una entrevista. Cuando vas a transcribir un diálogo podes hacer algo muy poderoso o simplemente transcribir preguntas y respuestas.
Esa mujer es uno de mis cuentos favoritos de la literatura argentina. El otro es Biografía de Tadeo Isidoro Cruz de Jorge Luis Borges.
— Walsh fue un comprometido con su época, ¿Hoy es difícil ver a una periodista o a un periodista así de comprometido?
— Creo que esa es una marca de los tiempos. Vivimos un momento de menor compromiso en general, por lo menos en Argentina. Si nos vamos a otros territorios hay muchos periodistas muy comprometidos, pienso por ejemplo en el periódico de El Faro de El Salvador, quienes son opositores a Bukele y se tuvieron que ir del país para seguir trabajando. Acá en nuestro país tenemos el ejemplo de los periodistas de La Garganta Poderosa. Son comprometidos y pasionales. Puede haber otros periodistas que investigan pero no sé qué riesgos toman y qué riesgos no toman.
"Sabemos hacer periodismo de denuncia pero no sabemos hablar de amor"
En las primeras páginas de su libro Camino al este. Crónicas de amor y desamor, Javier Sinay escribió que los vínculos humanos nos importan demasiado, esas historias se ven poco en los espacios más respetados del periodismo. Ese libro surgió de un viaje personal que realizó para visitar a su novia que estaba en Japón. En el proceso previo de investigación buscó en los diarios de las ciudades que iba a visitar distintas historias, hasta que encontró un común denominador con temas como amor, desamor, sexualidad, vínculos y soledad. Así descubrió un eje para escribir su libro. El material tiene dos vertientes, por un lado se encuentra el relato de Javier yendo a visitar a su novia. Por el otro lado están las crónicas de las ciudades que visitó. Todo está cruzado por las historias de amor y desamor.

"En el libro me pregunto por estos sentimientos que todos tenemos y son muy poderosos. Para que el libro fuera sólido y compacto tenía que contar mi historia y las historias de las personas al rededor del camino", explica ahora quien tomó la posta de hacer periodismo y contar historias de amor. En la edición del texto trabajó con la periodista y escritora Leila Guerriero, dónde cuenta que hubo una gran negociación por descartar algunas cosas e incluir otras que podían llegar a parecer cursis. "Sucede que sabemos hacer periodismo de denuncia pero no sabemos hablar de amor", afirmó.
Nuestra profesión de periodista está cargada de búsquedas. Entre ellas está la de cazar temas y urdir trampas para atrapar a los lectores. A esto, Javier Sinay responde que le hace caso a su mamá. Cuando ella le dice que algo es aburrido él entiende que eso que está escribiendo no es bueno. "Mamá es una lectora intuitiva", argumenta. "Ella no me justifica como puede justificarme un editor o una editora. Cuando escribo tengo dos objetivos, como muchos periodistas que escribimos queremos que los periodistas nos lean. Después queremos llegar a los lectores que no están interesados en los géneros sino que se apasionan solo por un buen texto. Los estadounidenses cuando están frente a un buen libro dicen page turner, que significa pasador de páginas. Cuando escribo busca eso, que el lector lea y se sienta atrapado leyendo una página tras otra. No siempre se logra. No es fácil. Pero cuanto más trabaje para eso más cerca voy a estar de lograrlo".
En una charla con el periodista entrerriano Eliezer Budasoff, Javier Sinay coincidió que en general el periodismo habla poco de amor. "Sin embargo el amor está todo el tiempo en nuestra cabeza".

Sus publicaciones, libros y distinciones
Javier Sinay publicó los libros Camino al Este (2019), Cuba Stone (en coautoría, 2016), Los crímenes de Moisés Ville (2013) y Sangre joven (2009, Premio Rodolfo Walsh de la Semana Negra de Gijón, España). Es coautor de ¡Extra! y con La caja de letras rescató en el año 2021 un libro de historia del periodismo judeoargentino originalmente publicado en ídish, casi 100 años antes.
En 2015 ganó el Premio Gabriel García Márquez de la Fundación Gabo por su crónica Rápido. Furioso. Muerto, publicada en la revista Rolling Stone (Argentina), revista de la que fue editor. Sus textos han aparecido en los diarios La Nación y Clarín; y en Redaccion.com.ar (donde publica Sie7e Párrafos, una newsletter de libros y cultura pop). Es miembro del consejo asesor de Relatto. Fue corresponsal para Sudamérica de El Universal (México) y colaboró con Gatopardo (México), Etiqueta Negra (Perú), Letras Libres (México), Reportagen (Suiza) y Asymptote (Taiwán).
Dicta talleres y seminarios de escritura creativa de no ficción en España y en varios países de América Latina.











