Proponen cambiar el huso horario
Mientras comienza a sentirse el aumento de las tarifas energéticas, el diputado nacional Julio Cobos (UCR-Mendoza) propuso cambiar el huso horario de nuestro país con la finalidad de ahorrar energía.

"En la Argentina, existe una discrepancia entre nuestra hora oficial (-3) y el huso horario que realmente nos corresponde (-4), lo que genera diversos problemas", explicó Cobos. Señaló que la mayor parte del país está dentro del huso horario de 4 horas al oeste de Greenwich, con la única excepción de la zona cordillerana que está en el Huso -5.
"Sin embargo, usamos la hora del Huso -3. Además, parte de Brasil, Paraguay, Bolivia, Venezuela y Chile, hoy están en el Huso -4", precisó.
"La mayoría de los alumnos comienza su jornada en plena oscuridad, lo que afecta negativamente su desempeño escolar", agregó. Andrea Pattini, investigadora del CONICET especialista en iluminación natural, explicó: "Cada año, esta discusión resurge, especialmente en las provincias del oeste, como Mendoza, donde se siente la necesidad de corregir el huso horario para alinear nuestras actividades diurnas con la luz natural del amanecer y el atardecer".
Pattini también mencionó que "En la Argentina arrastramos un error de una convención establecida por una ley de 1920, que asigna al país el huso horario -4, el cual es actualmente objeto de debate. Históricamente, se ajustaba el reloj dos veces al año para aprovechar la luz natural en verano y reducir el uso de energía artificial, alternando entre los husos -4 y -3. Sin embargo, el cese de esta práctica ha resultado en un horario fijo que no se ajusta a las estaciones, provocando desajustes conocidos como "jet lag social", afectando el sueño, el ánimo y la salud debido a la falta de luz natural en las mañanas. Esto es particularmente evidente en invierno, cuando los niños asisten a clases en aulas sin luz natural".
Pattini explicó que un buen descanso es esencial, ya que la falta de sueño puede llevar a problemas de atención y aumentar el riesgo de accidentes.
"Además, está el tema del ahorro de energía. En nuestro instituto, el INAHE, hemos realizado análisis que muestran que si usáramos el huso horario correcto en un aula promedio de Mendoza, por ejemplo, podríamos ahorrar el 42% de la energía que consumimos anualmente en cada aula. Imagínese multiplicar ese ahorro por todas las escuelas de la provincia. Este mismo cálculo se puede aplicar a oficinas y edificios que operan en un horario continuo de 8 a 18 horas", añadió.













