No somos iguales
¿Es irracional pedirle al gobierno nacional que en forma temporaria, por la emergencia, se abstenga de cobrar derecho de exportación a los productores del norte argentino?. Hay zonas como en Chaco, norte de Santa de Fe y Este de Santiago del Estero, que habrá perdidas del orden del 70% en maíces y en sojas se estiman en un 50%. Con este esquema, el productor del norte, que tiene altos costos de flete y trabajó a pérdida, ¿no merece una ayuda de su socio, el Estado, al menos por esta campaña?. Ese pedido de ayuda no consiste en subsidios, sino en suspender el pago de retenciones por este año.
El viernes pasado, la Bolsa de Comercio de Rosario dio una estimación de un 30% de pérdidas en el maíz, provocada por la superplaga de la "chicharrita". "Cae un 30% el rendimiento potencial del maíz tardío por el Spiroplasma", dice el informe, pero se refiere a la zona núcleo.

¿Qué es la famosa chicharrita? Es un insecto que tiene un aparato bucal succionador. Es de tamaño pequeño, con un ciclo de vida relativamente corto y un gran potencial de multiplicación: una hembra puede colocar hasta 500 huevos. Provoca daños y puede generar pérdidas en los rindes, y el problema se presenta porque en la Argentina no hay registrados productos para combatirla.
La plaga causa dos tipos de daños en los cultivos, según me explicó la especialista Macarena Casuso del INTA Las Breñas. Por un lado, el daño directo cuando se alimenta de la planta emite una sustancia pegajosa que ocasiona fumagina, lo cual afecta a la fotosíntesis y al área foliar de la planta.
Y por otro lado, es transmisora de cuatro enfermedades que causan el achaparramiento del maíz, entre ellas está el espiroplasma que es lo que preocupa a los productores por los daños ocasionados son tremendos.
¿MIRAMOS AL CHACO Y AL NORTE?
En el Chaco, señores, se detectaron pérdidas enormes que, seguramente cuando se comience con la cosecha se podrá pasar en limpio el porcentaje, pero ya adelanta la existencia de lotes que se han perdido entre un 70 a un 80 de rendimiento por dos factores: la ola de calor de 11 días consecutivos con 45 grados de temperaturas; y luego la infestación provocada por la bacteria, además del daño directo del insecto.
Por otro lado, tenemos serios problemas con las sojas. En mi zona –le cuenta a este periodista el productor Gustavo Weguera de la zona noroeste de Sáenz Peña-- los redondeles que quedaron de la seca, algunos todavía están verdes y otros empezando a madurar, muy poco quedó".
Desde Villa Angela, Aníbal Kek dice que en su caso, tiene partes abandonadas que tal vez pase la máquina por manchones. La siembra del 1 de enero está en carrera pero para unos 800 kilos por hectárea. Y hay una siembra hecha el 20 de enero que la abandonamos porque se quemó mucho".
"En el mejor de los casos, sacaríamos 500 kilos por hectárea de promedio general", agrega, mientras Ernesto Iván dice que "el problema también está en el factor que obtendremos al momento de cosecha".
Sostienen que en la zona de San Bernardo y Villa Ángela, hay lotes de soja que están comprometidos para servicio de cosecha pero que "están en duda también si les va a convenir pagar el servicio".
MÁS LEJOS DEL PUERTO, MENOS RENTABILIDAD
Los productores del norte argentino, tienen que pagar enormes costos por el aumento de los fletes. Eso ya es una desventaja que se acentúa porque los rindes son muy bajos comparados con el sur de Santa Fe y la provincia de Buenos Aires. Pero si a eso le agregamos que el calor generó pérdidas enormes sobre todo en el cultivo que mayor superficie de siembra tiene, como es la soja, es irracional que paguen retenciones, en el mismo porcentaje que los de la zona núcleo.
¿Es irracional pedirle al gobierno nacional que en forma temporaria, por la emergencia, se abstenga de cobrar derecho de exportación a los productores del norte argentino?
Hay zonas como en Chaco, norte de Santa de Fé y Este de Santiago del Estero, que habrá perdidas del orden del 70% en maíces y en sojas se estiman en un 50%. Con este esquema, el productor del norte, que tiene altos costos de flete y trabajó a pérdida, ¿no merece una ayuda de su socio, el Estado, al menos por esta campaña? Ese pedido de ayuda no consiste en subsidios, sino en suspender el pago de retenciones por este año.
"Creo que este temporal era lo que faltaba para cerrar el año. A los granos arrugados e inmaduros, ahora le va a entrar hongos", dijo el ingeniero agrónomo Miguel Kolar, en tanto que Marcelo Samosiuk dijo que este año "va a ser la primera vez que no vamos a pasar la máquina por la soja, porque está todo perdido", en zona de Lalelai y La Matanza.
CUANTO SE PAGA POR DEx
El girasol paga un 7% y la carne bovina un 9%. El grano de soja tiene una retención del 33%. En la actualidad, hay productos como el trigo, el maíz y la carne vacuna que tributan retenciones menores al 15%. El trigo y el maíz pagan un 12% y la carne vacuna un 9%.
"Finalizada la emergencia vamos a avanzar en la eliminación de todos los derechos de exportación, que consideramos un gravamen perverso que entorpece el desarrollo argentino", prometió en diciembre en 2023 Luis Caputo, ministro de Economía.
EL NORTE SE DEBE UNIR
He tenido la oportunidad de hablar con algunos legisladores nacionales de Formosa y de Chaco haciendo consultas referidas a la necesidad de hacer un planteo unificado, uniendo no solo como bloques regionales sino también involucrando a entidades del campo, cámaras de comercio y bolsas de comercio, para llegar ante la Nación y ver si existe la posibilidad técnica y legal de suspender el pago de derechos de exportación por esta campaña del agro para las zonas castigadas por el clima y por la plaga, en el caso del maíz.
El norte argentino no puede estar bajo una foto que solo que quede en el archivo cada vez que se juntan los gobernadores y legisladores de lo que llamaron el Norte Grande Argentino.
Es hora de pasar a la acción, es decir, trabajar en una propuesta, y haciendo la salvedad de la emergencia ya mencionada en esta columna, establecer metas para aumentar la producción. Se hace cada vez más pesado pagar retenciones así, cuando no se alcanzan a cubrir los costos. El Estado, por esta vez, debería dejar de mirar que entren los camiones al puerto, y pensar que muchos de ellos se quedarán en sus manos para sostener otros gastos.
Hay cada vez más medianos productores que se van del sistema y abandonan sus campos vendiendo sus parcelas y yéndose a los pueblos y ciudades, donde demandarán servicios que deberá prestarle el propio Estado, sea municipal o provincial.











