Cuando los hermanos Benítez instalaron un aserradero junto al río Tragadero
En remate público del 9 de marzo de 1877 los empresarios Félix y Manuel Benítez adquieren una concesión de 30.000 hectáreas. El 23 de julio de 1886, por decreto del presidente Roca se concede autorización para instalar un aserradero junto al río Tragadero a don Félix A. Benítez, desde donde se inició la colonización de la ciudad que hoy lleva su nombre.
En sus inicios fue una de las primeras localidades y colonias agrícolas de la provincia, cuando el cultivo del algodón y diversos establecimientos industriales fueron los puntales de su desarrollo; con el correr de los años ambas actividades fueron decayendo, pero a su vez fue creciendo como población residencial y de casas de campo. Su cercanía a Resistencia motivo un emprendimiento urbanístico muy importante pasando a ser el jardín de la capital chaqueña. Su ejido municipal es muy amplio y se extiende hasta el río Paraná, Antequera y el Barrio San Pedro Pescador.

Por decreto del presidente Julio A. Roca el 23 de Julio de 1886, se concede autorización para instalar un aserradero junto al río Tragadero a los hermanos Benítez. Recibieron en concesión 30 mil hectáreas. En 1888 estos emprendedores constituyeron la Colonizadora Popular, la empresa de los hermanos Benítez que se encargaría de la ubicación de los agricultores y que duraría hasta 1894 cuando se procedió a su liquidación.
El administrador de la misma era Juan Manuel Rossi, propietario de una fábrica de aceites en La Liguria, Resistencia. Fue Rossi quien hizo las gestiones para la llegada de un gran número de franceses, además de italianos, austríacos y españoles. Aunque realmente sus primeros moradores fueron correntinos, que llegaron remontando el río Tragadero dedicándose a la explotación de la madera constituyendo los primeros obrajes del Chaco.
En 1897 se instaló la primera cooperativa agrícola del país —y, dicen, del mundo— conformada con agricultores de Colonia Benítez y Margarita Belén. Se destacó allí la explotación forestal, llegó a tener dos fábricas para la industrialización del quebracho y en la agricultura la explotación del algodón y la caña de azúcar fueron sus cultivos emblemáticos. La actividad económica más representativa es la horticultura, destinada a satisfacer las demandas internas del Gran Resistencia; pueden verse numerosas chacras y quintas a lo largo de los caminos de acceso que aprovechan para trasladar su producción.
En 1908 se fundó una importante escuela agrícola, que duraría hasta 1914. Dentro del municipio se encuentran la Reserva Natural Estricta Colonia Benítez y una Estación Experimental Agropecuaria del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria. Uno de los hijos dilecto de Colonia Benítez fue el doctor Augusto Gustavo Schulz, que prácticamente vivió toda su vida allí. En su domicilio particular, un verdadero jardín botánico, logró reunir más de diez mil especies, hoy es Patrimonio Cultural de la Provincia del Chaco. Propiedad que habitó por más de ochenta años, y donde realizó la totalidad de su labor científica. Fue construida a fines del siglo 19 y habitada por su familia desde 1908.
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