La gestión de residuos es uno de los indicadores que mejoró en la Bienal
El coordinador de desarrollo sustentable de la UNNE describió en qué consiste el trabajo que busca mitigar el impacto ambiental de cada edición.
Antes del comienzo de la Bienal Internacional de Esculturas del Chaco, la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE) y la Fundación Urunday anunciaron que realizarían un nuevo relevamiento para medir la huella de carbono. Para comprender el alcance de ese trabajo NORTE entrevistó al coordinador de Desarrollo Sustentable de la UNNE, Mario Berent.

"Todas nuestras actividades generan impacto, la Bienal genera uno grande en lo económico que es positivo para la ciudad y la provincia, pero también otros ambientales. La huella de carbono es una herramienta que nos permite medir ese impacto, sobre todo a través del consumo de energías no renovables. Por lo que cuantificar el impacto ambiental que genera el evento permite elaborar estrategias para disminuirlo en futuras ediciones", contextualizó.
Una encuesta
Uno de los aspectos centrales del estudio está vinculado con la movilidad de quienes visitan la Bienal. Para ello, equipos de la UNNE realizan encuestas que permiten conocer cómo llegan las personas al predio y estimar las emisiones derivadas del transporte.

En el cálculo se considera si hubo consumo de combustibles fósiles como la nafta y el gasoil. "Hay un número muy importante de personas que llegan en motos y en autos. La encuesta contempla también si se llega caminando o en bicicleta, que tienen impacto prácticamente nulo", explicó.
Un proceso
Una vez finalizada la Bienal, la UNNE elaborará un informe técnico con los resultados de la medición. Ese documento servirá como base para implementar nuevas acciones destinadas a reducir las emisiones en próximas ediciones.

Berent destacó que la Fundación Urunday fue una pionera en incorporar la sustentabilidad ambiental como un eje de trabajo en un evento cultural de esa magnitud. "Puso a la Bienal en la agenda ambiental. No solo es un acontecimiento muy importante por su calidad y su volumen, sino también por asumir la responsabilidad de medir su impacto y generar acciones para reducirlo", sostuvo.
Las mejoras
Recordó además que la primera medición de la huella de carbono se hizo en 2022 y la segunda en 2024, cuando se elaboró un plan de mejoras que actualmente continúa en ejecución. "Cada edición implica nuevas mejoras. Ahora la Bienal es más grande y obliga a hacer nuevos ajustes. Es un trabajo de mejora continua", concluyó.







