Sustentabilidad de mercado
En un mundo convulsionado por el control de sus recursos a partir de crisis ambientales y humanitarias, la "sustentabilidad" que se promueve es la del mercado.

(Por el arquitecto Alejandro Añaños*) - Un hilo muy fino separa la ética de la estética arquitectónica. Interpretarlo es nuestra obligación irrenunciable como profesionales de la construcción, consiguiendo un equilibrio justo entre lo moralmente bueno y lo formalmente bello...
Es, lo sustancial, lo permanente e invariable, lo que va a permitir que la vida humana, ¡no la Arquitectura!, sea sustentable. La modernidad se afianzó a partir de cuestiones superficiales, poco jugadas, para olvidar todas aquellas con las que tenía grados de compromiso extremo.
Quizás por descuido o por no comprender, quizás por conveniencia o por intereses ocultos, quizás para no enfatizar sus fracasos o inutilidad o quien sabe por qué, lo cierto es que así fue y todos lo tomamos como vino.
Las nuevas tendencias arquitectónicas marcan una acentuada integración de estructuras espaciales, conceptualmente afines, que suelen ampliarse a un espacio verde, visualmente contenido.
No pasa lo mismo con sus infra-estructuras, alineadas a antiguos prejuicios improductivos, de evacuación, eliminación y aislamiento que no concilian con la idea de integración arquitectónica primera.
Una equitativa distribución de la producción, sentará las bases de un conocimiento eficaz en pos de un ambiente que promueva el desarrollo y bien-estar de las personas a partir de una tecnología diversificada y al alcance de todos.
La arquitectura está destinada a ser protagonista, INTEGRÁNDOSE a los cambios que demanda un próspero futuro para todas las personas o desfallecer AISLÁNDOSE de las exigencias éticas de su tiempo.
Pensar en los residuos como una solución para la producción arquitectónica es convalidar la actual situación caótica del sistema productivo para proveerse luego de un recurso que promueve el subdesarrollo humano a nivel mundial.
La complejidad que implica el mundo material, para el ser humano en general y el profesional de la construcción en particular, generó una Arquitectura arrollada, de básicos principios formales y vacía de contenidos, transformando al profesional en gestor o mero proyectista de espacios en vez de des-arrollador o relevante diseñador de la vida de las personas en sus cuestiones, económico-lógicas, más complejas.
Una clara relación, Institución-Profesional marca la pauta e infiere que, ante la acción pública a la cual está obligado el profesional, se necesitan Instituciones, que nucleen, SIRVAN y capaciten, para complementar ese accionar individual ante la Comunidad y por ende disponer y transferir, a la misma, todos los beneficios que posibilita el poder de la arquitectura.
El ejercicio democrático de la Arquitectura exige que no se crucen los roles colectivos del profesional institucionalizado con los individuales del profesional independiente.
Monopolizar o no socializar la información, puede crear núcleos de ejercicio de ARQUITECTURA DEL PODER, coartando las libertades individuales del Profesional independiente en pleno ejercicio, contra toda forma de convivencia democrática.
No existen, actualmente, Estados desarrollados o sub-desarrollados sino, de sobrada, media, escasa o nula acumulación material... El desarrollo no implica pertenecer a un nivel material, determinado arbitrariamente, sino incorporarse, socialmente, a una serie de procesos que impliquen niveles materiales, "intelectuales" y "morales" cada vez más perfectos (sustentabilidad).
Últimas condiciones que, dan consistencia y sustento al desarrollo e impiden se transforme en un mero crecimiento material insostenible en el tiempo.
Ante cualquier problema, debido a la celeridad de los procesos de crecimiento material actuales, se trata de aislarlo o alejarlo sensorialmente. Es así como la ética y estética arquitectónica se distancian dejando a las personas indefensas y subyugadas a las circunstancias.
La Casa ya no está íntimamente ligada a sus intereses productivos sino a sus crecientes modalidades consumistas, que no pueden asimilarse socialmente, causando situaciones de "ESTADO" cada vez más complejas y alarmantes.
Le Corbusier, Wright, Mies, Gropius y Aalto, soñaron con una verdadera Arquitectura del Mundo Nuevo. Quizás influidos por los mismos vicios económicos actuales, no pudieron convertir su gran pensamiento ético en estética acorde…
Y las generaciones posteriores, bajo discusiones superficiales, ¡¡lo olvidaron todo!!, dejando a la humanidad sumida a la Arquitectura del Mundo Viejo Pos-industrial...
"Una moderna armónica y activa Arquitectura es el signo visible de una auténtica democracia" decía Walter Gropius...
Por ello es el momento ideal para abordar el tema de un mítico desarrollo económico-lógico, de la mano de renovados hitos arquitectónicos, que modifique, de raíz, la actual matriz económica, monetaria viciosa, que está llevando al mundo y al ser humano, al borde del abismo.
Sueño con un mundo donde cada uno de sus habitantes pueda contar con un Arquitecto que lo ayude a construir un hábitat mejor.
Sueño con una Arquitectura mejor. Sueño con una verdadera Arquitectura del Mundo Nuevo.
*https://delosarquitectos.com.ar/formacion/
Temas en esta nota

Hacer real el derecho a nuestra ciudad
¿Qué significa el símbolo internacional de accesibilidad universal?

Convocan a una charla sobre nuevos desafíos urbanísticos para ciudades como Resistencia
Este jueves 30

Profesionales del hábitat construido solicitan mayor participación en las decisiones normativas
Pedido a autoridades municipales y provinciales

Carlos Alabe: medio siglo construyendo mucho más que casas

Asesoramiento legal gratuito y ayudar al reciclado de aceite de cocina usado, las ideas que impulsan estudiantes de Arquitectura

El exministro de educación Daniel Filmus presenta un libro en Resistencia
Este viernes, a las 17











