Resistencia sumó tres nuevas obras al patrimonio escultórico
La Bienal Internacional de Escultura del Chaco volvió a dejar una marca permanente en la ciudad. Se suman tres al acervo cultural.
Quedaron oficialmente emplazadas tres nuevas obras que desde ahora forman parte del patrimonio escultórico de Resistencia, reafirmando el perfil de la capital chaqueña como museo a cielo abierto y una de las principales referencias del arte público en América Latina.

Las esculturas "Síntesis de amor", de Lucy Mattos; "Tiempo", de la letona Solveiga Vasiljeva, y "Rugido de fuego", de la artista argentina Desirée de Ridder, fueron inauguradas en distintos momentos de la jornada dentro del predio de la Bienal, con la presencia de autoridades, artistas y público que acompañó cada uno de los actos.
Las tres escultoras poseen una amplia trayectoria internacional y, con estilos y lenguajes muy diferentes, aportaron nuevas miradas al paisaje urbano de Resistencia. Sus obras pasarán a convivir con las más de 700 esculturas distribuidas en calles, plazas y parques, un patrimonio que convirtió a la ciudad en un caso único a nivel mundial.

Con cada nuevo emplazamiento, la Bienal trasciende los días del certamen y deja un legado permanente. Las esculturas permanecen allí donde fueron creadas o instaladas, integrándose a la vida cotidiana de los vecinos y consolidando el objetivo que impulsa la Fundación Urunday desde sus inicios: hacer del arte un bien público y convertir a Resistencia en una ciudad donde la escultura forma parte de la identidad de todos.
El puente idiomático
Detrás de cada escultor internacional que trabaja día y noche en el Predio Bienal Internacional de Escultura 2026 hay una traductora resolviendo, en tiempo real, el idioma técnico de las herramientas, los repuestos y las medidas que ese escultor necesita.

Más allá del idioma técnico, hay algo que los traductores van armando desde meses antes: se movilizan, compartiendo la información de cada escultor, quién es, de dónde viene y de qué se trata su obra.






