La práctica de correr "por afuera" en competencias oficiales ya no se permitirá
Restricciones a corredores "fantasma" y "liebres": no podrán participar sin dorsal en carreras de calle

Se estima que un 25% de los participantes aprovechan los circuitos con corte de tránsito para hacer su propio entrenamiento o acompañar a un amigo como "liebre" o pacer, sin abonar la inscripción. Esta modalidad informal genera desbordes logísticos y afecta la calidad del evento para quienes sí pagaron.
Para frenar la situación, empresas organizadoras clubes de corredores implementarán un sistema de bloqueo con reconocimiento facial. La prueba piloto será el 23 de agosto durante el medio maratón de Buenos Aires, que contará con 31.500 corredores oficiales y una proyección de otras 10.000 personas corriendo "de manera informal".
¿Cómo funcionan las sanciones?
Cualquier corredor detectado sin dorsal será bloqueado para inscribirse en futuras competencias de estas firmas. Si el infractor ya tiene una inscripción vigente en alguna carrera del circuito, podrá levantar la prohibición realizando una donación al Hospital de Niños, al Hospital Fernández o a la Fundación Garrahan. En el caso específico de quienes ofician de "liebres" o pacers, la única alternativa para evitar la sanción será abonar el costo completo de la inscripción.
Motivos de los organizadores
Las empresas argumentan que la participación no registrada genera "múltiples y graves problemas". Los corredores sin dorsal no tienen identificación registrada, lo que imposibilitaría su atención médica rápida en caso de emergencia. Los permisos de tránsito y seguridad se otorgan en función de la cantidad de inscriptos que pagaron el ingreso; el excedente de gente satura los recursos contratados, como ambulancias, policía adicional y socorristas.
También afecta a servicios básicos: la hidratación, los baños químicos y las medallas están calculados estrictamente para los corredores oficiales. "Los fantasmas generan demoras y escasez", dicen, perjudicando a quienes abonaron su inscripción. Por último, la organización se ve obligada a reforzar la seguridad para evitar que los infractores retiren premios o avituallamiento, desviando recursos. Con este registro biométrico, buscan garantizar el orden y la equidad en las futuras ediciones.













