Dos argentinos revolucionan un histórico club de Hungría
Se trata de Andrés Jornet y Damián Pedrosa, quienes asumieron hace poco más de un año la gestión del ZTE y lo llevaron de pelear el descenso a casi clasificar a las copas europeas.
Hungría era una potencia futbolística en los años 50, con Ferenc Puskás como estandarte, pero su actualidad está lejos de aquel equipo que fue subcampeón del mundo. De hecho, hace 40 años que no consigue clasificarse a un Mundial. Su última participación fue en México 1986.

Siendo un país futbolero y teniendo vecinos en crecimiento como Croacia, Polonia y Bosnia y Herzegovina, esa situación genera debate.
Para tratar revertir ese pobre presente, hace poco más de un año, desembarcaron dos jóvenes argentinos, Andrés Jornet, de 37 años y Damián Pedrosa, de 34, quienes asumieron para gerenciar a uno de los equipos acostumbrados a pelear por evitar el descenso: el Zalaegerszeg, también conocido como ZTE.

Jornet y Pedrosa portaban un proyecto que querían desarrollar en un club que es Argentina es prácticamente desconocido y sorprendieron con sus resultados.
El proyecto apuesta por jóvenes talentos sudamericanos y ya tiene a cuatro compatriotas en el plantel.
En su primera temporada, los cordobeses sacaron al ZTE de ese letargo, equipo que también dio pelea por ingresar a las competencias internacionales. Terminó quinto en el campeonato y llegó a la final de la Copa de Hungría (equivalente a la Copa Argentina).
Un comienzo alentador en un país de segundo nivel dentro del mundo futbolístico que, además se convirtió en una puerta de ingreso para los jugadores argentinos que no figuran en el álbum de las grandes estrellas.
Y en el inicio de esta segunda temporada con los cordobeses al mando, el equipo ya cuenta con cuatro argentinos.
Líderes en el scouting
El CIES, un centro de investigación internacional especializado en estadísticas y análisis económicos del fútbol profesional, presentó recientemente un informe de clubes en el que el ZTE aparece tercero entre los equipos de las 50 ligas más importantes del mundo en cuanto al scouting de jugadores jóvenes.
Quedó detrás del Salzburgo de Austria y del Chelsea inglés, que tienen una política similar a la impulsada por los cordobeses: buscar jóvenes talentos para mejorar la competitividad.

El resurgimiento de un club tradicional
El ZTE es un equipo que desde hace años se había acostumbrado a pelear en el fondo de la tabla.
El último título en la liga húngara quedó muy lejano: lo conquistó hace más de veinte años, en la temporada 2001-2002.
En las tres campañas previas a la llegada de la dupla Jornet-Pedrosa, su mejor posición había sido un noveno puesto entre los 12 equipos que participan en la Primera División. Es decir, en los últimos tiempos se habían acostumbrado a luchar por salvarse del descenso.

En el último año, con la llegada de los cordobeses, redondeó una temporada en la que fue considerado el equipo sorpresa. No solo por los resultados, sino también por su idea de juego: atildada, con mucho toque y explosiva en ataque. Es un equipo que asumió una nueva identidad.
Terminó quinto en la última temporada de la liga húngara y llegó a la final de la Magyar Kupa (Copa de Hungría). En ambas competencias quedó a las puertas de clasificarse a los torneos europeos.

Ahora, el ZTE encara el campeonato húngaro, que comenzó hace pocos días, con cuatro argentinos entre sus filas: Fabricio Amato (categoría 2004), volante procedente de Estudiantes de La Plata; Nicolás Elosú (2005), mediocampista surgido de Racing; Lucas Alfonso (2006), delantero que viene de Talleres de Córdoba; y la última incorporación, que desembarcó a principios de esta semana, Tiago Peñalba (2004), defensor central derecho que llega desde San Martín de Tucumán.
Fuente: Clarín











