Cuidar el corazón desde la infancia
Según las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud, los niños y adolescentes deben realizar actividad física de manera regular, limitando además el tiempo sedentario y frente a las pantallas.

*Por Cyntia Elescano
GENERAL SAN MARTÍN (AGENCIA). El cuidado del corazón debe comenzar desde los primeros años de vida. Cuanto antes incorporemos hábitos saludables, mayores serán las posibilidades de prevenir enfermedades cardiovasculares en el futuro. La prevención es una de las principales herramientas para cuidar la salud cardiovascular. Esto significa actuar antes de que aparezca la enfermedad, promoviendo desde la infancia una vida activa y una alimentación saludable. La actividad física es fundamental para el desarrollo y la salud de los niños. Según las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud, los niños y adolescentes deben realizar actividad física de manera regular, limitando además el tiempo sedentario y frente a las pantallas.
El juego activo, los deportes, caminar, correr y andar en bicicleta son excelentes formas de mantener un corazón saludable. También es importante mantener una alimentación equilibrada, rica en frutas, verduras y alimentos frescos, evitando en lo posible el exceso de alimentos ultraprocesados, azúcar y sal. Algunos niños nacen con enfermedades cardíacas congénitas. Muchas de ellas son diagnosticadas durante el embarazo o al momento del nacimiento, pero otras pueden pasar inadvertidas durante los primeros años de vida y no presentar síntomas evidentes. Por este motivo, los controles médicos son fundamentales. Un buen examen físico, una correcta auscultación cardíaca, un electrocardiograma y otros estudios complementarios, pueden ayudar a detectar alteraciones que requieren seguimiento o tratamiento. Los niños y adolescentes que realizan actividad física o deportes, especialmente de manera competitiva, también deben contar con una evaluación médica adecuada una vez por año. El chequeo predeportivo permite valorar su estado de salud y detectar posibles problemas que podrían aumentar el riesgo durante el ejercicio. Dependiendo de la edad, los antecedentes y el nivel de actividad o competencia, la evaluación puede incluir desde un examen clínico y un electrocardiograma hasta estudios complementarios, como la ergometría o el ecodoppler cardíaco. Cuidar el corazón de nuestros niños es una inversión en su salud presente y futura. Los hábitos saludables se construyen desde la infancia, y promover el movimiento, una buena alimentación y los controles médicos adecuados es una de las mejores formas de prevenir enfermedades y favorecer un crecimiento saludable. Un corazón sano comienza a cuidarse desde pequeño.
* Cardióloga en el Centro de cardiología en General San Martín.
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