Consumir alimentos ultraprocesados altera el desarrollo cerebral en niños
La salud es más importante que los intereses económicos.
En un artículo publicado recientemente en el American Journal Clinical Nutrition (en la edición de agosto 2026), se habla de cómo la ingesta de alimentos ultraprocesados afecta al cerebro.
La publicación se titula "Ingesta acumulada de alimentos ultraprocesados en la primera infancia y volumen cerebral subcortical a los seis años de edad: un estudio de cohorte prospectivo", y tiene como autores a los investigadores Jonatan Ottino-González, Shana Adise, Alexandra Descarpentrie, Miguel Goran.
En resumen, el texto habla de la incidencia que provoca, desde la infancia hasta la primera niñez, una mayor ingesta de alimentos ultraprocesados. Esta práctica alimentaria se asoció con diferencias en el desarrollo neurológico a los seis años, como un menor volumen subcortical.
Los hallazgos demostrados resaltan esta franja de edad como una ventana potencialmente relevante para las iniciativas de prevención centradas en la nutrición.

Los alimentos ultraprocesados, envasados en paquetes, latas, botellas, son en verdad, comestibles que contienen poco o nada de los alimentos originales que dicen ser o representar, a la vez que incluyen muchas sustancias químicas llamados aditivos que figuran en los envases, y que tienen muchas acciones químicas en diversas partes del cuerpo.
Es así el caso de la sucralosa —un edulcorante sin calorías— puede contribuir al aumento de peso, al estimular la grelina, que es la hormona que provoca apetito.
Relación salud - nutrición
Esta publicación del American Journal Clinical Nutrition es otro estudio más que habla de la asociación de problemas de salud, con el consumo de alimentos muy elaborados y con sustancias químicas ajenas al consumo en millones de años (aditivos)
Por esta razón, es obligación de los padres educarse en torno de rutinas alimentarias que impliquen comer saludablemente, de esta manera se da el ejemplo y se educa a los hijos a tener una dieta nutritiva, equilibrada y sana.
Algunas sugerencias para lograr buenos hábitos
1) Intentar prevenir obesidad y enfermedades crónicas, con estilo de vida equilibrado, comiendo saludablemente, haciendo actividad física, durmiendo ocho horas, sin adicciones.
2) Ingerir alimentos naturales, disminuir la ingesta de alimentos ultraprocesados, comer saludablemente, beber agua.
3) Ir más a las verdulerías y carnicerías.
4) Educarse individualmente en temas de salud.
5) No creer en la publicidad de alimentos.
6) Educar en todas las escuelas, enseñar a comer sano y a acceder a los alimentos.
7) Educar alimentariamente en cada casa con promotores de salud.










