La implementación de los Fondos de Asistencia Laborales
El Gobierno reglamentó los FAL, aprobados por el Congreso en el marco de la reforma laboral. Entrarán en funcionamiento el 1 de noviembre. El sector bancario estima un negocio cercano a los u$s 5.000 millones anuales.

Su objetivo declarado es hacer frente al pago de indemnizaciones. Cada empleador dispondrá de una cuenta supervisada por la Cámara Nacional de Valores (CNV).
El Fondo de Asistencia Laboral (FAL) fue diseñado con el propósito de reducir los costos patronales asociados a las indemnizaciones por despido. Su creación fue acompañada por una modificación en el cálculo de la compensación, que ahora se calcula exclusivamente sobre el salario básico, excluyendo bonos, premios, aguinaldo y vacaciones. Además, la indemnización corresponde luego de doce meses consecutivos de trabajo, cuando anteriormente el plazo era de seis meses.
El fondo se financia mediante aportes patronales que se descuentan de las contribuciones a la ANSES. El criterio establecido es que las grandes empresas aporten el 1% de su masa salarial, mientras que las PyMEs lo harán al 2,5%. De esta manera, cada empleador genera un saldo mensual en su propia cuenta indemnizatoria. La reglamentación establece que durante los primeros seis meses no se podrán realizar retiros, pero los fondos podrán ser invertidos para "mantener o acrecentar su valor". Los empleadores podrán optar por pagar las indemnizaciones retirando dinero del FAL o con recursos propios.
Según estimaciones de bancos y consultoras privadas, los aproximadamente u$s 5.000 millones que se espera recaudar podrían destinarse a diversas carteras de inversión, dinamizando el mercado de capitales local. La normativa establece que los bonos de deuda privada y provinciales tendrán topes de entre el 15% y el 20%, mientras que un 10% de las inversiones podrá realizarse en dólares o en bonos vinculados al tipo de cambio.
Las únicas inversiones sin límite son las asociadas a títulos de deuda pública en pesos. Se exige mantener un 10% del monto en disponibilidad inmediata para eventuales retiros. Las aseguradoras de los fondos, que serán individuales por cada empleador, tendrán un techo de comisión del 1% anual.
La medida introduce cambios significativos en el sistema de compensaciones laborales, generando debates entre distintos actores del sector productivo sobre sus efectos en el mercado de trabajo y en la economía en general.











