Venden verduras de estación y recién cosechadas en la chacra
Pequeños productores de Puerto Tirol y Colonia Benítez comercializan dos viernes al mes sus producciones en la plaza central de Resistencia.
La feria Ñande, impulsada por el programa de Desarrollo Rural de la provincia, volvió a reunir en Resistencia a productores de distintas localidades chaqueñas que ofrecieron verduras frescas, alimentos elaborados y artesanales directamente del campo al consumidor.


Durante una transmisión de NORTE Play, Mauro Briñiuk, de Puerto Tirol, contó que participa de la feria desde hace cuatro años y destacó la posibilidad de acercar a la ciudad parte de lo que producen en su chacra.
"Traemos a Resistencia lo que se produce en la chacra. En un solo bolsón hay de todo un poquito", explicó. El bolsón tiene un valor de $13.000 y reúne productos de estación como acelga, remolacha, rúcula, lechuga, perejil, verdeo y zapallo brasilero.
Briñiuk señaló que la respuesta de los consumidores es positiva y que muchos compradores aprovechan algunas hortalizas para conservarlos y utilizarlos posteriormente.


"La gente compra y lo que no vaya a consumir hoy lo guarda en el freezer para usarlo después o intercambia una parte con un familiar o vecino", relató.
Respecto de la comercialización, indicó que también intentan abastecer a verdulerías. "Nos hacen pedidos y les llevamos directamente de la chacra a la verdulería lo que nos piden, pero todavía no hay una cadena continua de eso", explicó.
Otra de las productoras presentes fue Gloria Páez, de Puerto Bastiani, de Colonia Popular. En el puesto sobresalen mazos de acelga, lechuga, cebollita, perejil y remolacha. Cada uno se comercializa a precios que van de $1.000 a $3.000. La lechuga y la rúcula, por ejemplo, se ofrecen a $1.000, mientras que el mazo grande de acelga cuesta $3.000.


Páez también llevó elaborados a partir de la producción de su chacra, como dulce de mamón, cuyo envase de medio kilo se vende a $4.000. Además, comercializa esponjas naturales a $1.000 cada una, destacando sus múltiples usos.
La productora contó que para participar de la feria comenzaron los preparativos el día anterior. "Se cosecha, prepara y expone", explicó sobre productos frescos con buena aceptación. "Sale porque es algo que consume la gente y obviamente gusta más porque son frescos", afirmó.
Páez explicó que trabaja junto a su marido desde hace casi un año. Sobre la situación de la actividad, señaló que las ventas son variables y dependen, entre otros factores, del momento del mes: "A veces vendemos bien, a veces más o menos, depende de las fechas de cobro también".
En la feria Ñande también hay una variedad de quesos, chacinados y productos elaborados de manera artesanal. Soledad, responsable de un puesto, contó a NORTE Play que hace años que participa de ese tipo de espacios.
"Hace 9 años que vendemos en ferias y se trabaja muy bien, gracias a Dios, y también gracias a que nos dan el espacio para comercializar nuestros productos", explicó sobre una feria que se realiza periódicamente y que volverá a Resistencia en septiembre.
Sobre la actividad dijo que suele variar según la jornada. "A veces están muy tranqui y a veces se amontonan todos, pero bien", comentó.
Entre los productos más buscados se encuentran los combos de salamines y las bandejas que combinan salamín, queso y chorizo ahumado. Una de las opciones, de $12.000, incluye esos tres productos y está pensada como una alternativa más económica.
También ofrecen un combo de $22.000 que contiene dos salamines, medio kilo de queso casero y un trozo mayor de chorizo ahumado. La propuesta, además, incluye una tablita para servir los productos.
Soledad destaca que los alimentos tienen un atractivo especial. "Una vez que los prueban, vienen a buscarlo", aseguró.
Además, el puesto cuenta con queso casero ($13.000 el kilo), manteca y dulce de leche caseros.
La mujer resaltó a NORTE la importancia de tener un espacio donde generar una clientela que, en muchos casos, vuelve en busca de los sabores caseros que ya conoce.











