Cambios para prevenir siniestros viales
La provincia del Chaco avanza con una serie de reformas legislativas destinadas a fortalecer la seguridad vial y prevenir siniestros en las calles y rutas. El nuevo esquema pone especial atención en el control de las motocicletas, debido a la exposición que enfrentan sus conductores y acompañantes y a la frecuencia con la que estos vehículos aparecen involucrados en hechos de tránsito. Las autoridades provinciales explicaron que las modificaciones buscan establecer controles más precisos y herramientas que permitan intervenir antes de que una infracción derive en consecuencias graves.
Uno de los principales cambios está relacionado con las condiciones mínimas que deben cumplir los motovehículos para circular. La normativa contempla la posibilidad de retirar preventivamente de la vía pública aquellas motocicletas que presenten deficiencias mecánicas o carezcan de elementos esenciales de seguridad. Entre las situaciones alcanzadas se encuentran la falta de luces reglamentarias, un sistema de frenos inadecuado y la ausencia de ambos espejos retrovisores. Asimismo, se considera fundamental el uso del casco protector tanto para quien conduce como para quien viaja como acompañante.
En este marco, Rafael Acuña, subsecretario de Seguridad Vial del Chaco, explicó en NORTE TV los principales cambios que introduce la reforma del Código de Faltas y del régimen de tránsito y seguridad vial de la provincia. Según señaló, la nueva normativa incorpora herramientas orientadas especialmente a prevenir la conducción peligrosa de motovehículos y a evitar situaciones que puedan poner en riesgo la vida y la integridad física de las personas. De este modo, la legislación busca pasar de una respuesta posterior al siniestro a una intervención preventiva.
La reforma del artículo 96 del Código de Faltas Provincial establece una definición más precisa de conducción peligrosa, entendida como toda maniobra que ponga en riesgo la vida o la integridad física de otras personas. Además, la incorporación del artículo 96 bis especifica distintas infracciones graves vinculadas con el uso de motocicletas. Entre ellas aparecen las denominadas picadas, el cruce de semáforos en rojo y el incumplimiento de los cruces peatonales. Estas conductas, por su elevado nivel de riesgo, quedan dentro de un marco de control más estricto.
Por otra parte, el objetivo de las sanciones no se limita a castigar a quienes incumplen las normas. La posibilidad de retirar de circulación una motocicleta que no reúna las condiciones básicas de seguridad apunta, principalmente, a impedir que un vehículo en estado deficiente continúe circulando por las calles. De esta manera, las autoridades procuran reducir las posibilidades de que una falla mecánica, una maniobra imprudente o la ausencia de elementos de protección termine provocando lesiones o pérdidas de vidas.
En rigor, la preocupación por la seguridad vial también se relaciona con las consecuencias que los siniestros generan en el sistema sanitario. Una elevada cantidad de accidentes implica una mayor demanda de atención médica, internaciones y tratamientos, lo que incrementa la presión sobre un sistema de salud pública que ya enfrenta múltiples exigencias. Por ello, prevenir los siniestros en el tránsito es también una forma de proteger los recursos sanitarios y evitar que situaciones que podrían haberse prevenido deriven en intervenciones médicas de alta complejidad.
A la vez, la reforma incorpora una dimensión educativa. El régimen de tránsito y seguridad vial establece que las instituciones de nivel secundario deberán brindar una capacitación anual de educación vial a sus estudiantes, bajo la órbita del Ministerio de Educación de la provincia. Esta medida busca consolidar hábitos responsables desde la adolescencia y dar un marco obligatorio a las acciones de concientización que ya se desarrollaban en distintos establecimientos. Además, las escuelas deberán promover la participación de los jóvenes mediante incentivos y estrategias que favorezcan su compromiso con la prevención.
La seguridad vial requiere una política integral en la que participen también los municipios y el sistema de transporte público. Una prestación de colectivos previsible y eficiente puede contribuir a disminuir el uso individual de motocicletas, automóviles y camionetas, especialmente cuando las interrupciones o reducciones del servicio provocan un aumento de los desplazamientos en motovehículos. Por consiguiente, la coordinación entre la provincia, los municipios, las instituciones educativas y los organismos de control resulta fundamental para ordenar el tránsito. Así, las nuevas reformas buscan combinar fiscalización, sanciones, prevención y educación para lograr una circulación más segura y reducir progresivamente los siniestros viales en el Chaco.










