"Todo tiene un estudio previo y no se trata de decisiones definitivas"
El secretario de Ambiente y Movilidad Urbana explicó la política de tránsito. Mediciones en varios horarios y aval de vecinos acompañan las decisiones de la Comuna.
El retiro de algunos semáforos, reducciones de tiempos de otros dispositivos y los cambios en el sentido de circulación de determinadas calles forman parte de acciones que realiza la Municipalidad de Resistencia con el objetivo de ordenar el tránsito y reducir situaciones de congestión. Frente a algunas inquietudes que generan estas intervenciones, el secretario de Ambiente y Movilidad Urbana, Néstor Dellamea, explicó que ninguna de las medidas se adopta de manera arbitraria y que, en todos los casos, existe un trabajo previo de análisis.
"Todo tiene un estudio previo y no se trata de decisiones definitivas", marcó Dellamea y explicó que el tránsito urbano requiere observar el comportamiento de los vehículos en diferentes momentos del día y analizar cómo una modificación en un punto puede repercutir sobre otras calles y avenidas.

En ese sentido, señaló que el municipio realiza mediciones en horarios pico y también en períodos de menor circulación, tomando en cuenta el flujo vehicular, los distintos tipos de vehículos y el comportamiento de los conductores. A partir de esos datos se evalúa si un semáforo continúa siendo necesario, si corresponde modificar sus tiempos o si resulta conveniente avanzar con un cambio en la circulación.
Entre los equipos que se retiraron figuran los que estaban en Franklin y Sáenz Peña, Don Bosco y José Hernández y Don Bosco y Ayacucho y también se evalúa que tenga la misma suerte el de Yrigoyen y José Hernández.

Mientras que los de Alvear y Fotheringham, Sarmiento y Rissione, y Gobernador Bosch y 9 de Julio, se optó por pasarlo a dos tiempos cuando en sus inicios funcionaron en cuatro fases.
FALTA DE CONCIENCIA VIAL
Uno de los argumentos utilizados para revisar la necesidad de semáforos está vinculado con el comportamiento de los conductores en las calles comunes y con las reglas de prioridad de paso.
"La prioridad de paso es siempre por derecha. Solo se pierde en la avenida, porque la avenida tiene prioridad como vía de mayor jerarquía", explicó.
Sin embargo, subrayó que son pocos los conductores que respetan las normas e hizo referencia a situaciones habituales en las que motociclistas y automovilistas llegan a las esquinas sin reducir suficientemente la velocidad o sin ceder el paso cuando corresponde. "En las calles comunes te frena la propia circulación, pero muchas veces no bajan la velocidad en la encrucijada, no ceden el paso", señaló.
Para el funcionario, el desafío de la semaforización no consiste simplemente en colocar dispositivos en todos los cruces donde pueda existir un conflicto, sino en determinar dónde efectivamente el semáforo mejora la circulación y dónde, por el contrario, termina generando más demoras y congestionamientos. Dellamea mencionó como referencia situaciones similares ocurridas en otros sectores de la ciudad, como Cangallo y Julio A. Roca, donde tiempo atrás se retiró un semáforo debido a los problemas de congestión que generaba. "Hace un tiempo no está más, se sacó por el mismo problema: congestionaba", recordó y agregó que en paralelo a las acciones de la Comuna se realiza consultas a vecinos de la zona para escuchar su opinión al respecto.
La explicación apunta a un aspecto que, según el funcionario, muchas veces queda fuera de la discusión: un semáforo puede ordenar el tránsito de manera puntual en una esquina, pero al mismo tiempo generar una acumulación de vehículos que repercute varias cuadras más adelante.
















