Resistencia13°Min. 9° • Max. 16°
Macroeconomista contrasta datos de tres indicadores

Advierten que el salario negociado se estancó desde diciembre y proyecta caídas en marzo y abril

Las paritarias contienen aumentos por debajo del 2% y la inflación está arriba de 3%. Es la primera vez en el gobierno de Milei, sacando inicios de 2024, que las reaperturas se realizan en un contexto de contracción generalizada del salario real.

En línea con lo destacado por el presidente Javier Milei ante empresarios, el pasado miércoles, el Ministerio de Economía de la Nación enfatizó los 11 meses consecutivos de crecimiento de los salarios reales, por encima de la inflación, y lo hizo junto al saludo por el Día del Trabajador ayer 1 de mayo. Sin embargo, el macroeconomista Federico Pastrana observó que el salario negociado se estancó desde diciembre de 2024 y promete caer cuando se conozcan los datos de marzo y abril, dado el rezago estadístico.  

SALARIOS .JPG

"Esto produce un cambio en las paritarias y en la política salarial. Por ahora, las horas trabajadas compensan este proceso", sostuvo en una publicación en sus redes sociales el director de CP Consultora, definiendo que este "2025 es bien diferente al 2024".

En su análisis de la coyuntura, metodología y perspectivas, Pastrana explicó lo que muestran tres indicadores de los salarios del sector privado registrado y por qué es importante mirar los tres a la hora de analizar la evolución de los salarios. Se trata de los Convenios Colectivos de Trabajo (y un promedio de cómo evolucionan las mejoras salariales); el Índice de Salarios que elabora el Indec y los salarios del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA). 

Los convenios colectivos 

El economista recordó que "los salarios negociados en los convenios venían mostrando caídas". La principal explicación es una inflación que dejó de bajar (2,4% en febrero y 3,7% en marzo) y un ancla salarial (pauta salarial) demasiado exigente. 

En concreto, los datos reflejan que, frente al repunte inflacionario en el primer trimestre de 2025, el promedio salarial de los convenios colectivos quedó por debajo, mientras que el salario real cae a partir de enero. 

En ese marco, las paritarias fueron quedando debajo de la inflación, proceso que comenzó en diciembre de 2024 y se fue profundizando. Así, en marzo, 20 de los 21 acuerdos que relevó la consultora y que representan a más del 90% del total de trabajadores, mostraron caídas. Al respecto, Pastrana señaló que, si bien el proceso comenzó antes de la aceleración de la inflación (marzo), los datos muestran que hubo una profundización. "Esto llevó a que el salario del convenio, es decir, lo que cobran los trabajadores por la planilla salarial, cayera", resaltó. 

Gpy-7HyWwAEDqIP.jpg

El índice del Indec

Lo que reflejaba el anterior indicador, expuso el espacialita, fue convalidándose mes a mes en el Índice de Salarios del Indec, que realiza una encuesta a las empresas, sin incluir las condiciones particulares del trabajador (horas trabajadas, inasistencias, comisiones). "Es el salario por puesto de trabajo", precisó. 

En cuanto al comportamiento de este indicador, señaló que "el salario real venía creciendo hasta noviembre de 2024 y, desde diciembre, se planchó". Es decir que, desde ese mes, mostró un estancamiento con variaciones de 0,1% mensuales para arriba y para abajo.

"Esto se asemeja a la dinámica de las paritarias, que venían mostrando variaciones negativas limitadas, hasta febrero", reveló, con caídas del salario real ese mes del -0,3% en los convenios colectivos y del -0,1% en el índice de salarios privados registrados. Y una proyección para marzo de -2,0%.    

El mejor indicador del salario efectivo 

Por último, en su análisis de indicadores, acerca del SIPA consideró que resulta "el mejor indicador del salario efectivo (de bolsillo) del sector privado registrado, con impacto macro y sobre los hogares", aunque aclaró que refleja "el salario efectivo que cobraron en promedio ese conjunto de trabajadores".

Al respecto, explicó que está afectado por varios factores: lo negociado en el convenio colectivo, las horas trabajadas (ciclo económico); los adicionales fuera de convenio (comisiones o incentivos individuales fuera de convenio); los cambios de composición en el empleo(si se contraen los puestos de trabajo de salarios más bajos y sobreviven los de salarios más altos, el indicador tiende a subir porque es un promedio); y los cambios en la distribución de los salarios(el indicador puede mostrar crecimiento porque suben más intensamente los salarios de los estratos más altos que los más bajos, también porque es un promedio). 

salarios-1556622 (1).jpg

Contexto de contracción generalizada 

En suma, Pastrana resaltó que es necesario "tener mucho cuidado cuando se miran los indicadores, especialmente cuando hay alta inflación, hay cambios abruptos en la distribución y el empleo y los indicadores muestran una divergencia". 

Así, explicó que "la dinámica reciente del SIPA y del resto de los indicadores muestra que hubo incrementos del salario real de bolsillo, pero que estuvieron centralmente relacionados con el incremento en las horas trabajadas".  Y eso ocurrió por dos cuestiones: las horas trabajadas venían aumentando fuerte en 2024 y, de hecho, aumentaron tanto que están en el nivel más alto de la serie; y por la divergencia entre el SIPA, el IS y Convenios, que es creciente, ya que el primero toma horas y los otros dos una base fija. 

En conclusión, resaltó dos cuestiones: 

-Por un lado, que el salario horario en términos reales estuvo estancado o cayendo levemente entre diciembre y febrero. "Este proceso, según adelantan los convenios, se transformó en una caída con una intensidad más fuerte en marzo y abril",proyectó.

Asimismo, dijo que "las paritarias contienen aumentos bien por debajo del 2% y la inflación está arriba de 3%, por lo que la pérdida mensual es muy grande, lo que pone en crisis la actual política salarial". 

Pastrana subrayó que "es la primera vez bajo el gobierno de Milei, sacando inicios de 2024, que las reaperturas paritarias se realizan en un contexto de contracción generalizada del salario real negociado"; y señaló que, en las próximas semanas, se irá definiendo cómo digieren esto los distintos gremios y, ante ello, cómo reacciona el gobierno. 

-Por otro lado, que el aumento de las horas trabajadas explica la divergencia del SIPA respecto del resto de indicadores. "Las horas tienen un componente cíclico muy importante, por lo que crecen mucho cuando hay recuperación pero caen mucho cuando se contrae la actividad económica",precisó.

Así, dijo que en marzo los indicadores adelantados de actividad son pesimistas. Con lo cual, es esperable que el salario de bolsillo (SIPA) deje de crecer. 

Una etapa con dificultades de la "nueva estabilidad"

Un reciente informe de CP Consultora, que dirige Pastrana, señala que "el año 2025 con seguridad será diferente al 2024", dato que "la economía está ingresando a una nueva etapa, en la que se agotan los efectos de la desinflación y aparecen las dificultades de la nueva estabilidad". 

Así, se indica que "luego de un primer período que es calificado como exitoso, hacen falta esfuerzos extra para terminar definitivamente la inflación". "Estos esfuerzos suelen ser dificultosos en el marco de los costos ya atravesados, especialmente si fueron altos", agrega el reporte.

Entre los "desafíos importantes" de la nueva etapa, los especialistas de la consultora hablan de un "ancla salarial más conflictiva, cambios distributivos y del patrón del empleo y la política fiscal", los cuales "pintan un escenario para 2025 con velocidades de recuperación lejos de los que se evidenciaron en el segundo semestre de 2024".

Así, sostienen que "la brecha entre los indicadores de salario efectivo y los acuerdos salariales lleva a preguntar si estamos frente a un efecto transitorio o frente a algo más permanente vinculado al debilitamiento de la negociación colectiva". 

Es que, según menciona, "en los últimos meses el gobierno decidió reforzar una pauta salarial exigente, lo cual plantea una disyuntiva entre seguir forzando la desinflación o ser menos exigente para permitir una recuperación del poder adquisitivo y el nivel de actividad en un año electoral".

Por eso, consideran que "es esperable que la mejora de ingresos sea limitada". "La recuperación evidenciada en los ingresos de los informales fue muy dependiente de la desinflación y la actividad económica. El compromiso con el superávit fiscal y un gasto previsional indexado imposibilita recuperaciones reales de relevancia. Los cambios en el patrón del empleo implican menores ingresos promedio, más inestabilidad y mayor desigualdad", anticipan.

El SMVM es un 14% más bajo que durante los años ‘90

Mientras el gobierno nacional definirá en los próximos días nuevos valores para el Salario Mínimo, Vital y Móvil, tras fracasar una vez más el encuentro del Consejo que debía convenirlos, el investigador del Instituto de Estudios y Formación de la CTA-Autónoma, Luis Campos reveló una caída del 31,5% en lo que va del gobierno de Javier Milei. 

"El Salario Mínimo, Vital y Móvil está en los niveles más bajos desde julio de 2003 y es incluso un 14% más bajo que durante los años ‘90",reveló en sus redes sociales. 

Así, ofreció algunos datos para poner en contexto el retroceso. Por caso, resaltó que "la caída del SMVM no es patrimonio exclusivo de esta gestión", sino que "viene perdiendo contra la inflación desde el 2011".En concreto, "contra el pico de septiembre de 2011, el deterioro fue del 62%. Si desde entonces se hubiera actualizado por inflación, hoy sería de $ 737.216", apuntó. 

Campos recordó que, en los años ’90, el SMVM representaba el 25% de un salario promedio en la economía formal. E incluso llego al 45% entre 2006 y 2009. Pero actualmente –resaltó- no llega a explicar el 19% de un salario promedio registrado. "La insignificancia del SMVM como política de Estado", describió tras contrastar las épocas. 

En este contexto, sostuvo que los empleadores consideraron que en junio de este año con $ 311.500un trabajador debería poder acceder a alimentación adecuada, vivienda digna, educación, vestuario, asistencia sanitaria, transporte y esparcimiento, vacaciones y previsión (art. 116 LCT). 

"El gobierno laudará, con suerte sumará unas monedas a la oferta patronal (de la reciente convocatoria del Consejo del Salario). Nada para sorprenderse. La pregunta es cómo será utilizada esta herramienta si en algún momento asume un gobierno que se diga cercano a las posturas del movimiento obrero", planteó finalmente. 

Más de Salarios+ Ver todas
Te puede interesar