A diez años de la partida de Petito Calderó
Señor director de NORTE:
Al verano de 2015 le sucedieron muchas estaciones…pero ninguna logró borrar el eco de aquel adiós. Hace diez años partía Placer Calderó (Peto), mi padre. Y desde entonces, la vida sin su presencia ha sido un aprendizaje de ausencia, una búsqueda constante de su voz en los silencios.
Junto a mamá, Inés Calvo y yo, formamos una pequeña familia que, con el tiempo, se fue llenando de nietos y bisnietos. Cada uno, sin saberlo, lleva en su mirada algo de él: su ternura discreta, su fuerza callada, su modo de estar sin imponerse.
En todo este tiempo, no ha habido un solo día en que no lo haya recordado. No sólo me dio la vida: me dio un norte, un ejemplo, una forma de caminar el mundo con dignidad y templanza. Su serena presencia sigue guiándome, como una estrella que no se apaga.
Desde lo más profundo de mi corazón, elevo mis oraciones. Le pido a Dios que brille para él, hombre bueno y luchador, la luz infinita. Que su alma descanse en la paz que merece y que su memoria siga siendo faro en nuestras noches más larga.
Tu hija Gladys.
GLADYS CALDERÓ
DNI 6.660.813
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