
La pluma y la palabra
‘No es que yo sea valiente. Es que hay un diario que publica mis artículos‘.

Periodista. Jefe de Chaco Adentro.

‘No es que yo sea valiente. Es que hay un diario que publica mis artículos‘.


No es nada fácil empezar una nueva etapa de la vida de los chaqueños en medio de esta situación que va dejando no solo el Coronavirus sino también el dengue.

Es impensado que el mundo vuelva a ser el mismo cuando pase este temblor de la pandemia del coronavirus que, como siempre decimos, como una sombra cubrió al mundo entero.

“Créase o no, hubo una época, muy al principio de nuestra existencia, en la cual los seres humanos no necesitábamos enemigos. Todo lo contrario. Los primeros humanos vivían en grupos pequeños, de 100 a 150 individuos. Eso permitía conocimientos mutuos e interrelaciones. No todos se conocían entre sí con la misma profundidad, pero sí honraban esa convivencia, porque su subsistencia dependía de ella. Eso generaba un sistema moral que incluía entre otras cosas la solidaridad, la cooperación y la confianza”, cuenta Sergio Sinay en su libro “La Aceptación en un tiempo de intolerancia”.

A casi 60 días de la cuarentena, el interior del Chaco se vio conmovido por todo lo que sucede en el país y en particular en la provincia por la pandemia del Coronavirus. Comunas que resolvieron aislarse y algunas hasta impiden el ingreso a profesionales de la salud que provengan de ciudades como Sáenz Peña que no está calificada como de riesgo severo y que tampoco tiene circulación viral, muestran que más allá de las autonomías que tengan, dejan de lado los criterios científicos y de salud, que en su afán equivocado o no de resguardar a sus poblaciones, dejan sin servicios esenciales y marginan la posibilidad de comercio.


Son tiempos difíciles para todos. El mundo está así. Las naciones con mayor poder económico y previsibilidad financiera también han sido golpeadas por la pandemia, que como un manto oscuro se tendió sobre la humanidad.