Guerra de visas: EEUU presiona a cooperativa neuquina CALF por su contrato con Huawei
La Embajada estadounidense en la Argentina advirtió a la cooperativa eléctrica que podría revocar las visas de hasta 18 directivos si concretan un acuerdo tecnológico con la empresa china Huawei. El escándalo diplomático expone la lucha desembozada por controlar la infraestructura digital en la región de Vaca Muerta.

En los primeros días de agosto de 2026, un conflicto geopolítico de alcance inusitado estalló en la Patagonia argentina. La Cooperativa de Servicios Públicos de Neuquén (CALF) denunció haber recibido presiones directas de la Embajada de Estados Unidos para frenar sus negociaciones con la tecnológica china Huawei, bajo la amenaza de revocar las visas de ingreso a ese país de sus principales directivos.
Mensaje de WhatsApp y amenaza de visas
La controversia se originó el 12 de julio, cuando Sergio Fernández Novoa, gerente de Tecnologías de la Información de la cooperativa, comenzó a recibir mensajes de WhatsApp del agregado de Asuntos Económicos de la Embajada estadounidense, Andrew Dilts.
En las comunicaciones, el funcionario informó que el gobierno de EEUU implementa una política que restringe o revoca visas a directivos de empresas que expandan las operaciones de Huawei en la Argentina. Acto seguido, consultó si existía la posibilidad de "terminar" el acuerdo que CALF estaba llevando adelante con la firma china, sugiriendo que la cooperativa podría haber "traspasado los límites" al impulsar el avance estratégico de la compañía asiática.
Según versiones periodísticas, la medida alcanzaría a unos 18 integrantes de la conducción y la sindicatura de la cooperativa, incluyendo a su presidente, Marcelo Severini. El embajador estadounidense en nuestro país, Peter Lamelas, ratificó la postura en una entrevista con el diario Clarín, encuadrando el avance de Huawei en Neuquén como un tema de "seguridad nacional" para Washington. "El ingreso a EEUU es un privilegio, no un derecho", sentenció el diplomático.
Acuerdo en juego y contexto estratégico
Las negociaciones entre CALF y Huawei se remontan a fines de abril, cuando autoridades de la cooperativa viajaron a China y acordaron una alianza para construir un datacenter regional y adquirir equipamiento tecnológico. La relación avanzó en julio con la presentación de proyectos de movilidad y ciudades inteligentes, aunque los contratos aún no se habían firmado al estallar la polémica.
Este escenario adquiere una dimensión crítica porque Neuquén alberga el corazón de Vaca Muerta, donde operan empresas estadounidenses como Chevron. La posible instalación de infraestructura de datos de Huawei en esa zona estratégica encendió las alarmas en Washington, que ve a la empresa china como un riesgo para la ciberseguridad y el espionaje, acusación que Beijing rechaza.
Respuesta de CALF y cruce diplomático
La cooperativa rechazó las presiones y envió una nota formal al embajador Lamelas el 29 de julio, solicitando fundamentos técnicos que justificaran la objeción. Al no obtener respuesta, el 5 de agosto elevaron un reclamo formal a la Cancillería argentina pidiendo su intervención.
En un comunicado, CALF defendió su autonomía y desmintió que su red dependa de China. Afirmaron que su infraestructura es "multiproveedor" e incluye servidores estadounidenses HPE, equipos de energía APC y Eaton, así como tecnología europea y suiza. "Compramos tecnología para brindar un mejor servicio a los neuquinos, no para tomar partido en una disputa entre potencias", sostuvo la conducción de la cooperativa.
Escalada global: China entra en escena
La advertencia estadounidense no pasó inadvertida en Pekín. La Embajada de China en la Argentina emitió un duro comunicado calificando la acción de Washington como una "arbitraria obstrucción" a la cooperación normal entre empresas. Acusaron a EEUU de "avivar deliberadamente la teoría de la amenaza china" y de generalizar el concepto de seguridad nacional para interferir en decisiones comerciales.
La representación china denunció que estas prácticas revelan "la arrogancia y los prejuicios" de EEUU y constituyen una "grave falta de respeto hacia la soberanía de otros países". La polémica escaló al ámbito político, con dirigentes denunciando un "apriete" geopolítico y anunciando presentaciones en la Legislatura neuquina y el Congreso nacional.
Lo que comenzó como una alianza tecnológica de una cooperativa eléctrica patagónica con Huawei se transformó en un nuevo y caliente frente de la pulseada EEUU–China, con las visas como herramienta de presión y a Neuquén —corazón energético de Vaca Muerta— como escenario de una guerra fría tecnológica que ya no tiene fronteras .













